| Día
De La Etnia Negra en Nueva York.
Discurso
del Artista Panameño José Cooper en el quinto
aniversario del Día de la Etnia Negra Panameña
en Nueva York. Sábado 17 ded Mayo de 2008
PATRIA
JUSTA
José G. Cooper C.
Nuestra comunidad a cumpliodo los retos que la sociedad panameña
les ha presentado durante la historia de nuestro país.
Nuestros ancestros fueron desterrados del continente africano
y traidos a tierras panameñas, para enriquecer un imperior.
Luego, fuimos traidos de tierras lejanas como mano de obra,
para el primero de las dos grandes obras de la ingeniería
moderna, que definirían nuestro pequeño istmo
en el futuro, por su privilegiada posición geográfica;
como lo es el ferrocarril transistmico.
Por tercera y cuarta vez llegamos al istmo, esta vez, para
trazar un sendero en las entrañas de la angostura panameña;
y volvimos a superar el reto de tan brutal tarea.
Durante la historia, hemos sido parte íntegra del desarrollo,
social, político y cultural de nuestro pequeño
país.
Pero hoy se nos pide aun más. Se nos pide, que seamos
partísipes del mejoramiento y el avance de las futuras
generaciones de panameños negros en nuestro terruño.
Hoy las relaciones étnicas en Panamá han retrocedido
40 años.
Porque hoy, a casi veinte años de la invación
de los Estados Unidos a nuestro país; en la que muchos
panameños perdieron la vida, por la arrogancia y el
egoismo de militares y politicos, que solo les interesaba
su eterna adicción al poder; los que se auto-responsabilisaron
por las riendas del país, no han cumplido su promesa
de crear una sociedad justa para todos. Todo lo contrario,
han creado un país y una sociedad indiferente a las
necesidades de la clases populares. Una sociedad, que ha pesar
de tener más recursos para mejorar la vida del ciudadano,
nos encontramos con que, en Panamá, la salud, la vivienda,
y la educación, se encuentran en peor estado que el
del período militar; a pesar de que hoy el país
cuenta con mejores condiciones económicas para enfrentar
estos problemas.
Porque a pesar de los logros de nuestra comunidad, nuestras
generaciones futuras estan en peligro, por la falta de alternativas
viables para nuestros jóvenes.
No queremos mas priciones para nuestros jóvenes, tampoco
queremos que se culpe enteramente a nuestra comunidad, por
la incompetencia de los gobiernos y la sociedad, para crear
alternativas y estrategias censatas para nuestra juventud,
para que no los reclame las calles, el pandillerismo y las
drogas. Lo que queremos, son fuentes de trabajos dignos para
los padres de familia, para que puedan criar y educar a sus
hijos e hijas con dignidad, respeto y una conciencia cívica,
para enfrentar los nuevos retos de la sociedad panameña.
Queremos que se provee a los educadores, con las erramientas,
la tecnología, los edificios y el equipo necesarios,
para que nuestros estudiantes puedan graduarse con un alto
nivel académico; y aspirar a una enseñanza superior
que los haga competentes en el mercado laboral.
En la actualidad la comunidad panameña cuenta con una
gran cantinadad de profecionales de raza negra. Hay muchos
Maestros, profesores, doctores, abodagos, ingenieros, atletas,
lideres comunitarios, politicos; y una lista interminable
de profecionales que forman parte del motor que mueve y transforma
cada día nuestro pequeño, pero significativo
país. Pero la mayoría de nuestra comunidad,
es de la clase obrera, de la clase que necesita oportunidades
de empleo, Buena salud, viviendas a bajo costo, y educación
competente a todos los niveles académicos, para enfrentar
los retos de las nuevas tecnologías del siglo 21.
Asi es que, no vamos a esperar que los gobiernos de turno
se responsabilicen por las futuras generaciones de panameños
negros.
Esta comprobado que son ineficases, por carecer de ideas o,
porque simplemente no les importa.
Nosotros tenemos una obligación moral con nuestros
grupos étnicos. Por que al igual que la comunidad negra,
la comunidad indígena es también recipiente
de estas indiferencias. Como sabemos, muchos somos producto
de la mescla del negro y el indígena panameño.
La cultura indígena es promovida a nivel internacional
como una de las grandes atracciones del turismo panameño;
pero a nivel local, no se implementan leyes; o no se hacen
cumplir las que ya existen en nuestra constitución,
para proteger su patrimonio; y sus tierras son presas de valor
de empresas inescrupulosas en el Mercado del turismo, con
la simpatía y bajo el auspicio de oficiales del mismo
gobierno.
El próximo reto para nuestra comunidad, es también
el reto de todos los panameños. Porque depende de nosotros
como comunidad, multi-étnica, multi-cultural; hijos
e hijas de conquistados y conquistadores; crear una sociedad
panameña justa para todos, en donde no impere el racismo,
el sexismo el nepotismo; y los males tradicionales que hasta
ahora han sido un impedimento para el verdadero progreso de
nuestro país. Porque el progreso no es solo reflejado
por el modernismo de nuestras ciudades, si no también,
por la calidad de vida de los ciudadanos, la distribución
equitativa de bienes; y las condiciones que deben crear el
gobierno y la sociedad, para asegurar un buén futuro
para las próximas jeneraciones.
Los exhortamos a formar coaliciones y alianzas con grupos
civico-sociales en Panamá y el extranjero, para exigir
que parte de los tantos beneficios generados por nuestro canal,
no solo beneficien a las grandes empresas y a especuladores
de bienes raices y el turismo, que también se destinen
a crear condiciones Justas de trabajo y oportunidades para
todos los panameños, sin diferencias raciales o de
género.
Finalmente, no olvidemos que fueron más de 300 años
de esclavitud; más de 25 mil vidas negras perdidas
en las entrañas del Río Chagres para la construcción
del canal*. Tampoco olvidemos que el 9 de enero estudiantes,
obreros y ciudadanos de todas las razas; al igual que Ascanio
Arosemena, dieron sus vidas en defensa de nuestra soberanía
y, el respeto al pabellón nacional.
Asi es que, al empesar las nuevas campañas proselitistas,
para elegir al próximo presidente de nuestra república,
digámosle a los políticos que; no queremos más
promesas de “Patria Nueva”, lo que hemos querido
siempre es una patria justa.
*La sifra de 25 mil muertes de obreros negros, puede variar
dependiendo de quién cuente la historia. Durante el
período en que muchos fallecían de Malaría,
Fiebre amarilla; accidentes por explociones; fallas mecánicas
o deslisamientos de tierras, particularmente durante la excavación
del corte culebra; las muertes de los obreros negros en muchas
ocasiones, no eran registradas por las auoridades. Según
algunos hisotriadores esta sifra puede estar entre las 25
mil o 50 mil muertes.
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