September 2006       
          WHO WE ARE       BOARD MEMBERS       SERVICES       NEWS      ORGANIZATIONS       LINKS      GALLERY        BUSINESS DIRECTORY      CONTACT        HOME
     
      EDITORIAL

Esclusas De Pedro Miguel

AMPLIACION DEL CANAL

Las razones del encuentro y luego la colonización de nuestro continente fueron similares a lo que Panamá es hoy para el resto del mundo.

Los europeos buscaban una ruta alterna y más corta para el continente asiático. Esta ruta traería intercambios comerciales, culturales y acceso a las riquezas de este continente.

Este concepto no ha cambiado. La posición geográfica de Panamá es reconocida desde tiempos coloniales como la más ideal para el comercio con el resto del mundo. Al aproximarse una etapa más en la República de Panamá en que los panameños tendrán que decidir --de manera democrática-- si están a favor o en contra de la ampliación de la vía interoceánica, los panameños tenemos que recordar nuestra historia. Nuestra historia nos dice que nuestro pequeño istmo siempre ha servido de enlace de dos océanos y el tránsito de bienes y recursos humanos para el comercio internacional.

En 1513 Vasco Núñez De Balboa cruzó la angostura panameña, en lo que entonces se llamaba Darién. Este evento serviría de trampolín para la conquista del Imperio Incaico y la primera gran fiebre de oro en nuestro continente. Las fuerzas coloniales reconocieron desde muy temprano la importancia de nuestra posición geográfica, y lo explotaron al máximo. También lo reconocieron los piratas ingleses, al usar el Río Chagres como vía de acceso a la ciudad de Panamá.

En el siglo XIX, a raíz de la fiebre de oro de California, nuevamente nuestro istmo es de incalculable valor, esta vez para los norteamericanos. Se crea el ferrocarril transístmico. Para nuestro país, la construcción del ferrocarril representa el inicio del primero de tres grandes proyectos que utilizaría mano de obra pagada e importada, después del período de la esclavitud: el ferrocarril, el canal francés y el actual canal.

Menciono lo anterior porque, independientemente de lo que se opine sobre la ampliación del canal y el actual gobierno panameño, no debemos olvidar que Panamá no posee grandes yacimientos de petróleo, tampoco minas de piedras ni minerales preciosos; nuestra riqueza radica precisamente en nuestra situación privilegiada y nuestra habilidad para aprovechar los recursos que se deriven de esta. A pesar de los daños y consideraciones que de seguro sufrirá la ecología de la cuenca canalera, esta ampliación es necesaria para seguir sirviendo al comercio internacional y las demandas de la globalización. El daño a la ecología no se podrá evitar. Seamos realistas, no se puede realizar un proyecto de esta magnitud sin destruir una cantidad enorme de la selva.

Se habla mucho sobre la importación de mano de obra extranjera. Esto tampoco debe ser sorpresa, puesto que muchos somos descendientes de los primeros trabajadores del canal y el ferrocarril. Quisiera añadir que las administraciones pasadas empezaron muy tarde el entrenamiento y capacitación de panameños para esta obra.
Muchos creen que este proyecto resolverá los problemas del desempleo en las ciudades de Panamá y Colón. Esto es un mito. El desempleo y la pobreza en nuestro país son serios y requerirán de soluciones estratégicas y muy bien planeadas para que duren más allá de la ampliación. El proyecto de ampliación, según algunos estudios, requerirá aproximadamente entre 3,000 y 9,000 trabajadores, siendo la cantidad menor la cifra que más se aproxima a la realidad. Recordemos que la tecnología del siglo XXI es mucho más avanzada que la del siglo XIX.
Lo que sí tenemos que vigilar es que no reine el padrinaje, el nepotismo, el clasismo y el racismo, que son característicos de la industria laboral panameña.

Así que debemos admitir y estar conformes con nuestra posición geográfica y el papel que juega en el comercio internacional. Además, tomar en cuenta que si esta administración no cumple con dicha ampliación, los futuros gobiernos lo harán a la larga; esto es inevitable.

Mi opinión es que las organizaciones políticas y gremios sociales que se oponen a la ampliación no están bien informados y obedecen a intereses partidistas e ideológicos. No olvidemos que cuando el General Omar Torrijos empezó su peregrinaje para la entrega del canal, y el eventual retiro de las Tropas Estadounidenses, tuvo mucha oposición de la misma gente que hoy día son los primeros en fila para cosechar los beneficios de las áreas revertidas y los negocios derivados de esta. Sucede lo mismo hoy...

Tenemos que asegurar el futuro de las próximas generaciones: digamos “SÍ” al futuro de Panamá y “NO” a intereses políticos. Para aquellas personas que dicen no estar informados, les exhorto a que visiten el sitio web de la Autoridad del Canal de Panamá al www.pancanal.com o el sitio web del periódico El Panamá América al www.elpanamaamerica.terra.com.pa. Allí encontrarán una gran cantidad de información que pueden descargar en formato Adobe Acrobat. ¡Prepárense para leer, porque es mucho material informativo! Además, en la república de Panamá se encuentran centros de información en todas las provincias, con material impreso sobre el tema. Así que, el que dice que votará “NO” porque no se ha divulgado información sobre la ampliación (una de las excusas que circulan), es que no la ha buscado.

José Cooper
Presidente
www.ColonEnLinea.NET