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Esclusas
De Pedro Miguel |
AMPLIACION
DEL CANAL
Las razones del encuentro y luego la colonización de nuestro
continente fueron similares a lo que Panamá es hoy para
el resto del mundo.
Los europeos buscaban una ruta alterna y más corta para
el continente asiático. Esta ruta traería intercambios
comerciales, culturales y acceso a las riquezas de este continente.
Este concepto no ha cambiado. La posición geográfica
de Panamá es reconocida desde tiempos coloniales como la
más ideal para el comercio con el resto del mundo. Al aproximarse
una etapa más en la República de Panamá en
que los panameños tendrán que decidir --de manera
democrática-- si están a favor o en contra de la
ampliación de la vía interoceánica, los panameños
tenemos que recordar nuestra historia. Nuestra historia nos dice
que nuestro pequeño istmo siempre ha servido de enlace
de dos océanos y el tránsito de bienes y recursos
humanos para el comercio internacional.
En 1513 Vasco Núñez De Balboa cruzó la angostura
panameña, en lo que entonces se llamaba Darién.
Este evento serviría de trampolín para la conquista
del Imperio Incaico y la primera gran fiebre de oro en nuestro
continente. Las fuerzas coloniales reconocieron desde muy temprano
la importancia de nuestra posición geográfica, y
lo explotaron al máximo. También lo reconocieron
los piratas ingleses, al usar el Río Chagres como vía
de acceso a la ciudad de Panamá.
En el siglo XIX, a raíz de la fiebre de oro de California,
nuevamente nuestro istmo es de incalculable valor, esta vez para
los norteamericanos. Se crea el ferrocarril transístmico.
Para nuestro país, la construcción del ferrocarril
representa el inicio del primero de tres grandes proyectos que
utilizaría mano de obra pagada e importada, después
del período de la esclavitud: el ferrocarril, el canal
francés y el actual canal.
Menciono lo anterior porque, independientemente de lo que se opine
sobre la ampliación del canal y el actual gobierno panameño,
no debemos olvidar que Panamá no posee grandes yacimientos
de petróleo, tampoco minas de piedras ni minerales preciosos;
nuestra riqueza radica precisamente en nuestra situación
privilegiada y nuestra habilidad para aprovechar los recursos
que se deriven de esta. A pesar de los daños y consideraciones
que de seguro sufrirá la ecología de la cuenca canalera,
esta ampliación es necesaria para seguir sirviendo al comercio
internacional y las demandas de la globalización. El daño
a la ecología no se podrá evitar. Seamos realistas,
no se puede realizar un proyecto de esta magnitud sin destruir
una cantidad enorme de la selva.
Se habla mucho sobre la importación de mano de obra extranjera.
Esto tampoco debe ser sorpresa, puesto que muchos somos descendientes
de los primeros trabajadores del canal y el ferrocarril. Quisiera
añadir que las administraciones pasadas empezaron muy tarde
el entrenamiento y capacitación de panameños para
esta obra.
Muchos creen que este proyecto resolverá los problemas
del desempleo en las ciudades de Panamá y Colón.
Esto es un mito. El desempleo y la pobreza en nuestro país
son serios y requerirán de soluciones estratégicas
y muy bien planeadas para que duren más allá de
la ampliación. El proyecto de ampliación, según
algunos estudios, requerirá aproximadamente entre 3,000
y 9,000 trabajadores, siendo la cantidad menor la cifra que más
se aproxima a la realidad. Recordemos que la tecnología
del siglo XXI es mucho más avanzada que la del siglo XIX.
Lo que sí tenemos que vigilar es que no reine el padrinaje,
el nepotismo, el clasismo y el racismo, que son característicos
de la industria laboral panameña.
Así que debemos admitir y estar conformes con nuestra posición
geográfica y el papel que juega en el comercio internacional.
Además, tomar en cuenta que si esta administración
no cumple con dicha ampliación, los futuros gobiernos lo
harán a la larga; esto es inevitable.
Mi opinión es que las organizaciones políticas y
gremios sociales que se oponen a la ampliación no están
bien informados y obedecen a intereses partidistas e ideológicos.
No olvidemos que cuando el General Omar Torrijos empezó
su peregrinaje para la entrega del canal, y el eventual retiro
de las Tropas Estadounidenses, tuvo mucha oposición de
la misma gente que hoy día son los primeros en fila para
cosechar los beneficios de las áreas revertidas y los negocios
derivados de esta. Sucede lo mismo hoy...
Tenemos que asegurar el futuro de las próximas generaciones:
digamos “SÍ” al futuro de Panamá y “NO”
a intereses políticos. Para aquellas personas que dicen
no estar informados, les exhorto a que visiten el sitio web de
la Autoridad del Canal de Panamá al www.pancanal.com o
el sitio web del periódico El Panamá América
al www.elpanamaamerica.terra.com.pa. Allí encontrarán
una gran cantidad de información que pueden descargar en
formato Adobe Acrobat. ¡Prepárense para leer, porque
es mucho material informativo! Además, en la república
de Panamá se encuentran centros de información en
todas las provincias, con material impreso sobre el tema. Así
que, el que dice que votará “NO” porque no
se ha divulgado información sobre la ampliación
(una de las excusas que circulan), es que no la ha buscado.
José
Cooper
Presidente
www.ColonEnLinea.NET